
La Dirección General de Tráfico —- DGT- ha introducido un nuevo elemento en la señalización vial: la línea continua roja. Este nuevo distintivo, que ya ha comenzado a implementarse en diversas carreteras españolas, tiene como objetivo reforzar la seguridad vial y disminuir el número de accidentes en tramos de alto riesgo.
Se trata de una marca vial pintada sobre el asfalto que complementa la tradicional línea continua blanca. Su propósito es alertar a los conductores de que circulan por una zona especialmente peligrosa, donde los adelantamientos están completamente prohibidos. Con esta medida, se busca captar mejor la atención de los conductores y reforzar la percepción del peligro en estos trayectos.
Este nuevo sistema de señalización ya está siendo probado en algunas carreteras convencionales, especialmente en aquellas con un alto índice de accidentes por adelantamientos indebidos, como es el caso de la carretera A-355 en Coín, Málaga. La DGT ha seleccionado estos tramos basándose en estudios de siniestralidad y en el análisis del comportamiento de los conductores.